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SATSANG CON MOOJI | Tiruvannamalai, enero 2009 | Duracion: 13:01




MAS ALLA DE LA AUTOIMAGEN

gabriel staffa     9:43 a. m.  
Todos somos actores, y tanto nos identificamos con nuestro papel que dejamos de ser nosotros mismos para alienarnos un poco más cada día. Esa es una tragedia de la que no nos damos cuenta. Y no hay peor tragedia, porque dejamos de ser nosotros para convertirnos en el que no somos pero creemos ser. Escribe Ramiro Calle.

Conocí el caso de un actor, hace muchos años, que tanto se identificó con el papel que llevaba años representando que se perdió a si mismo y acabó en un psiquiátrico, teniendo que recuperar, paradójicamente, al que nunca había dejado de ser.

Nos identificamos tanto con la máscara, con el ego, con nuestro repertorio de papeles, que luego tenemos que hacer un trabajo muy intenso de desidentificación para poder recobrarnos  a nosotros mismos.  La parábola del Hijo pródigo adquiere aquí todo su significado esotérico y más profundo y no el meramente literal que a nadie convence. Ya totalmente desencantado de lo que acontece en el mundo exterior, el hijo pródigo regresa al hogar y se reconcilia con el padre; el hogar es él mismo y el padre es su yo más profundo, su verdadera identidad.

En realidad todas las parábolas, tanto de Buda como de Jesús, tienen una lectura más profunda y clarividente que la que se les da esotéricamente. Los maestros, muchas veces, se ven obligados a impartir sus enseñanzas recurriendo a parábolas, símiles, narraciones espirituales o analogías. ¿Por qué? Porque las experiencias  de orden místico son inasequibles a los conceptos.

Todos somos hijos pródigos, huérfanos de nosotros mismos. Hemos tomado el exilio y ahora tenemos que buscar el medio para regresar a nuestro hogar interior. En cierto modo es el camino que nos abre la meditación para poder hacerlo y, por supuesto, todo lo que llamamos el trabajo interior o trabajo sobre uno mismo es el denominado sadhana o adiestramiento espiritual. Todos estamos intentando buscar mapas espirituales, brújulas para tomar el norte hacia nosotros mismos.

El difícil despertar
El trabajo interior es el que realizamos sobre nosotros mismos para completarnos. Experimentamos una gran insatisfacción, porque incurrimos en el falso enfoque de creer que podemos taponar nuestros agujeros psíquicos con logros en el exterior, con personas y objetos;  así vamos haciendo toda suerte de componendas y, como diría Jesus, echando remiendos al paño viejo y aún desgarrándolo más.

Nos pasamos la vida aletargándonos con composturas, componendas y remiendos.  Así no muta nuestra fragmentada y herida psicología: la perpetuamos. Continúa la búsqueda hacia afuera en lugar de hacia adentro; un afán por conocerlo todo menos al conocedor. De ese modo cada día se identifica uno más con el personaje y se consolida la autoimagen, ocultándose uno a sí mismo lo que en realidad es. En lugar de tratar de completarnos, nos instalamos en la “incompletud”. Entonces, más angustia existencial, más ansiedad, más desorientación y ofuscación. De nada sirve lavar manchas de tinta con tinta. Al sentirnos incompletos, inacabados, insatisfechos, se apodera de nosotros la angustia y el desconcierto. El cuenco vacío no está lleno de nosotros mismos. Queremos llenarlo de todo menos de nosotros mismos y entonces provocamos más insatisfacción y un sentimiento muy hondo de desconsuelo.

Pero hay personas que tienen la fortuna de darse cuenta de que no se pueden completar con lo que está fuera, sino que es necesario completarse por uno mismo.  El descontento persiste si uno cree que solo con personas, actividades externas y logros en el exterior, uno puede completarse a sí mismo. Si uno se externaliza demasiado, y esa es una de las grandes enfermedades que abona esta sociedad, al final uno pierde de vista el camino del retorno y se va distanciando más de sí mismo. Pero si la persona se percata en un momento de gloria de que hay que tomar la senda hacia los adentros y no solo activarse hacia el exterior, empieza a seguir la senda del retorno y va aproximándose a su ser interior.

Es el camino de regreso al hogar y para ello hay que servirnos de las orientaciones que hemos recibido de las mentes más realizadas y de los métodos milenarios que han demostrado su fiabilidad. Mas la identificación nos tiene tan narcotizados, que cuesta mucho llevar a cabo la desidentificación consciente que nos vaya despertando.  Desde la somnolencia profunda que nos atenaza, es fácil hablar del despertar pero es muy dificil despertar.  Hay que dejar de creerse el papel que uno representa para ser consciente del interprete y de su realidad última.  El actor debe saber que está actuando. De no ser así sucumbe a la hipnosis del papel que representa. Somos simples comparsas en el escenario de luces y sombras de nuestras vidas. Estamos tan dormidos que aun cuando a veces despertamos o semidespertamos por unos instantes, enseguida nos volvemos a dejar vencer por una somnolencia irresistible.

Solo mediante el más firme de los propósitos para elevar el dintel de la consciencia y el trabajo interior, podremos ir consiguiendo “golpes de luz” que vayan mutando nuestra consciencia y nos permitan tener vislumbres de la otra realidad, o sea, la verdadera Realidad.  Como insisto en mi libro Lo que aprendí en 5o años (magistralmente prologado por el escritor y editor Ángel Fernández Fermoselle), si algo he aprendido es que hay mucho que desaprender si queremos seguir aprendiendo. Y sin aprendizaje, el resto de nuestra vida perdería todo su sentido.


FUENTE: yogaenred.com





LA POSICION "W"

gabriel staffa     6:30 a. m.  
Si usted ve a sus hijos sentados en esta posición, Detenlos inmediatamente!

Una de las posiciones más comunes para sentarse entre los niños es en la forma de la letra W.

Los niños pasan muchas horas mientras juegan en esta posición, sin embargo, puede causar una gran cantidad de problemas y la gente ni siquiera son conscientes de esto.

La posición “W” es preferida por muchos niño porque sus caderas y rodillas les permiten un aumento de movimiento de las articulaciones y es una posición muy cómoda.

La razón principal por la que disfrutan de esta posición es que ofrece una amplia base de apoyo para mantener la estabilidad en posición vertical.

La posición W puede causar destrucción en los puntos de rotación de la cadera que puede conducir a serios problemas ortopédicos. Por esa razón, no debes dejar que tus hijos se sienten en esta posición.



Nota del Editor:
Por eso, lo mejor seria que adoptaran la siguiente postura: VIRASANA

Este ejercicio se realiza sentándose entre las rodillas. Esta posición puede que no sea cómoda para gente con lesión en las caderas o rodillas, y para los que sufren artritis. Si es así, siéntese normalmente, y si se siente cómodo también puede inclinarse hacia adelante llevando la frente hacia el suelo.

Beneficios:
  • Abre la espalda baja, estira los músculos isquiotibiales, y mejora la flexibilidad de la cadera, rodillas y la junta de los tobillos. 
  • Alivia los calambres menstruales. 
  • Estimula las glándulas tiroides y paratiroides, encargadas del metabolismo. 




ENTREVISTA CON LESLIE KAMINOFF

gabriel staffa     10:01 a. m.  
“Si la respiración no está en el centro de la práctica de yoga, es gimnasia”

Leslie Kaminoff prefiere considerarse un educador de yoga, inspirado en la tradición de T. K. V. Desikachar.

Especialista reconocido internacionalmente con 36 años de experiencia en los campos de yoga, respiración y anatomía, dirige talleres en todo el mundo. 

Su célebre libro Anatomía del  Yoga (en coautoría con Amy Matthews) agotó su primera tirada de 19.000 ejemplares el mismo mes de su lanzamiento en junio de 2007, y ha sido un libro de yoga más vendido en Amazon desde entonces.

Leslie Kaminoff es el fundador de The Breathing Project, una entidad educativa sin afán de lucro dedicada a la enseñanza del yoga centrada en la respiración. Sus cursos también están disponibles online en yogaanatomy.net. Actualmente hay 200 estudiantes de 27 países que participan en esta creciente comunidad online.

La entrevista
En septiembre, Leslie estuvo en Madrid para impartir un taller en Dhara Yoga. Sus responsables, Blanca San Román  y Pablo Alonso, nos facilitaron que pudiéramos hacer esta entrevista a Leslie Kaminoff:

P. En estos tiempos de enorme oferta de estilos y métodos de yoga, ¿cómo encontrar el propio norte, la propia sadhana?
R. La propia pregunta implica que hay muchos estilos de yoga. Cada estilo, cada método, es un  camino que alguien ha encontrado y, de alguna manera, ha sistematizado. Con suerte estos métodos presentan al alumno una forma de desarrollar su propia respiración, su propio movimiento. Pero esto no debería ser  la meta final para un estudiante, sino un punto de partida para acercarse al yoga y que le permita continuar en este proceso.
Si te acercas a la práctica desde el cuestionamiento de qué es lo mejor para ti, qué debes hacer, qué te funciona y qué no, entonces ya estás inmerso en el proceso del yoga. Yo creo que cuando creemos que ya tenemos las respuestas a nuestras preguntas, estamos perdiendo el  verdadero interés por el conocimiento. Para mí ese cuestionarse es el equilibrio que siempre deberíamos mantener.

 ¿Por qué es tan importante educar en la respiración desde su punto de vista?
Si la respiración no es el centro de la práctica de yoga, lo que estamos practicando, por definición, no es realmente yoga. Según mi maestro (T.K.V. Desikachar), y estoy totalmente de acuerdo con él,  el proceso del yoga es unir el cuerpo, la mente y la respiración en una actividad coordinada e integrada. Por eso, educar a los estudiantes en el valor que tiene la respiración, colocar la respiración en el centro de la práctica, es lo que asegura que lo que estás haciendo es yoga y no gimnasia, o movimientos kalisténicos, o  danza, o cualquiera de las demás disciplinas que abordan el movimiento corporal, que, por otra parte, pueden ser muy beneficiosas, pero a las que no podemos denominar yoga.


Yoga como educación, como terapia, como apoyo espiritual… ¿Qué dimensión del yoga le interesa más?
Yo diría que lo que más me interesa es la educación porque yo a mismo me veo, fundamentalmente, como un educador. Entiendo la práctica del yoga como un proceso educativo que en ocasiones tiene una dimensión terapéutica y espiritual. La tarea fundamental del profesor es involucrar a los alumnos en su propio proceso de desarrollo, y eso para mí es un procedimiento fundamentalmente educativo. No me siento cómodo definiéndome como un terapeuta o como un guía espiritual; me siento muy cómodo cuando me defino a mí mismo como un educador.


 ¿Cuáles serian sus principales recomendaciones a un profesor de yoga para fundamentar sus enseñanzas?
Bastante fácil: mantente en el cuestionamiento, mantén una mente abierta y al mismo tiempo escéptica.El equilibrio está en mantenerte abierto o abierta a nuevas ideas, a nuevas visiones, a nuevos procesos, y, a la vez,  ser escéptico. Pero sobre todo, mantenerte en tu propia percepción de lo que estás aprendiendo, de tu propio conocimiento. Trata de que el lenguaje sea tu propio lenguaje, tus propias palabras, no las de otra persona. Sé honesto contigo mismo. Cuando te encuentras repitiendo las palabras de otra persona, por muy inspiradoras que sean, cuando no estás enseñando desde tu propio lenguaje, desde tus propias palabras, no estás enseñando algo que haya sido digerido ni asimilado por ti, no estás enseñando algo que tus células han transformado en parte de ti, no estás enseñando desde tu verdadero conocimiento.

¿Qué le gusta más de cómo se enseña yoga en la actualidad y qué le gusta menos?
Lo que más me gusta es que el propio hecho de definirte como profesor de yoga supone que te puedes mantener a ti mismo y hacer del yoga tu profesión. E incluso tal vez puedas mantener a tu propia familia ejerciendo una labor en la que transmites algo que amas tanto como es el yoga. Las cosas no eran así cuando yo empecé. Antes, dedicarte al yoga era simplemente un hobby, tenías que hacer otras cosas para mantenerte. Estoy muy contento de que el yoga se haya extendido tanto, en tantas partes del mundo, pues ahora me puedo dedicar en exclusiva a enseñar yoga.


¿Qué es lo que menos me gusta?
Es difícil decirlo, a veces la gente enseña cosas que son tontas, sin sentido, por motivos ajenos a la esencia del yoga… Pero cabe la posibilidad de que en una de estas  clases que yo considero tontas un alumno,  de pronto, encuentre algo que le haga conectar con el yoga o vislumbrar una experiencia que no ha tenido nunca antes. Gracias a eso puede que a las esas personas se les despierte cierta curiosidad,  o ganas de ahondar más en la historia o la filosofía del yoga, y eso les mueva traspasar cualquier aspecto superficial que les haya llevado a la esterilla.

Probablemente lo que menos me gusta es la idea de convertir el yoga terapéutico en una nueva opción médica, hacer del yoga un nuevo tratamiento médico universal, estandarizado. Eso es una traición absoluta. Nuestros estudiantes, nuestros clientes, vienen a nosotros precisamente huyendo de la masificación, de esa etiquetación de la medicina. Entonces, ¿por qué vamos a tratar de encajar el yoga en ese espacio cuando lo que han venido buscando es una opción diferente?

Además, esa estandarización nos hace perder nuestra libertad como practicantes. Convertir el yoga terapéutico en  un tratamiento oficializado, controlado por un gobierno, un seguro médico o cualquier otro tipo de institución de las que controlan la medicina, hace que perdamos totalmente la libertad de encontrar nuestro propio camino, nuestra propia investigación. Por esto yo  lucho, he luchado durante mucho tiempo y seguiré luchando en contra de esta oficialización del yoga.




FUENTE: yogaenred.com





¿COMO HACER UNA LIMPIEZA MENTAL?

gabriel staffa     5:00 a. m.  
El yoga como forma de vida tiene una serie de prácticas para limpiar el cuerpo y la mente. 

Esta tradición proveniente de la India lo que hace, en esencia, es liberarnos de cargas, de pensamientos, de emociones negativas, de viejos patrones mentales. Sus prácticas se centran en limpiar nuestro cuerpo físico y nuestros cuerpos sutiles, para que todo funcione de manera óptima y podamos estar saludables y revitalizados. Sus principios filosóficos y sus pilares también están orientados a que nuestra mente esté más clara.

Como somos un sistema holístico, esta limpieza integral se refleja en una mente relajada y presente. Al estar más limpios de impurezas, energías de baja vibración y de toxinas, entramos en estados de conciencia superiores y hay un gran cambio en nuestras vidas. El yoga, con sus diversas técnicas y su estilo de vida, constituye una limpieza mental.

Practica posturas de yoga y ejercicios de respiración
Las asanas (posturas de yoga, en sánscrito) tienen grandísimos beneficios en nuestra salud física y en nuestra salud integral, pero para la tradición más auténtica, el fin último de las posturas y demás técnicas de yoga es calmar la mente.

Para el yoga clásico, teniendo en cuenta textos como los Yoga Sutras o el Hatha Yoga Pradipika, la práctica de posturas es una preparación para la meditación y por esa vía para alcanzar estados más elevados de conciencia. Se trabaja desde la manifestación más gruesa, el cuerpo, para llegar a la mente. Con la práctica de hatha yoga (las posturas de yoga, los ejercicios de respiración), nuestro cuerpo está desintoxicado, fuerte, vital, en armonía y saludable.

Se aumenta el flujo del prana, la energía vital. Como todo está conectado, nuestra mente también estará mucho más serena. De esa paz interior surgen cosas maravillosas.

Medita diariamente 
La meditación, por otra parte es encontrar a diario ese espacio de calma y alegría que es parte de nosotros y que olvidamos porque nos identificamos con la mente. Cuando estamos en silencio, observando los pensamientos y no nos identificamos con ellos. Podemos ver la vida más allá de nuestros juicios, apegos, rechazos, temores y patrones de pensamiento. Creamos un espacio interior de aceptación y de separación del "yo".

La meditación nos permite salir un poco del discurso mental y ver las cosas con mayor objetividad. Meditar es estar presentes y limpiar nuestro mundo interior durante unos momentos de tantos pensamientos y emociones que nos agobian. Caminar, comer, trabajar, todo lo podemos convertir en una meditación si le ponemos toda nuestra atención y podemos estar presentes. Las artes son una meditación cuando estamos plenamente concentrados y permitimos que la creatividad fluya libremente.

Prefiere alimentos puros (sátvicos)
Para purificar nuestra mente tenemos que limpiar nuestro cuerpo. La relación entre nuestra mente y nuestra alimentación es asombrosa. Los yoguis evitan las carnes, los alimentos fritos, el café, el alcohol, las cebollas y los ajos, entre otras cosas, por su efecto negativo en la mente y en las emociones. Estos son alimentos que, o pueden generar hiperestimulación, agresividad y ansiedad, o letargo y depresión. Según la filosofía del yoga, hay tres tipos de fuerzas en el mundo: tamásicas (letargo), rajásicas (hiperactividad) y sátvicas (equilibrio). La dieta yóguica se basa en alimentos puros, frescos, naturales y ligeros. Privilegia alimentos que nos dan claridad mental y nutrición, además de elevar nuestra energía vital: legumbres, vegetales, nueces, semillas y lácteos. Es lo que se llama una alimentación sátvica. Muchas personas hemos notado mayor armonía interior con una modificación en la dieta. (Cocina Vegetariana)

Filtra los estímulos
Busca vibraciones que te den luz y armonía, es decir, de cualidades sátvicas y busca espacios de silencio interior. La naturaleza siempre nos recarga de prana (energía vital). Busca cosas que te inspiren y te hagan sentir que te expandes. Las tres fuerzas del universo mencionadas anteriormente están presentes en los ambientes, en la alimentación, en la energía de las personas, en la información, en la música, en nuestros estados interiores. Es imprescindible rodearnos de personas y de estímulos positivos. La televisión, las noticias, el exceso de imágenes, la música estridente, el comercio, el Internet, ejercen una poderosa influencia en nosotros que genera ruido interior. Puede manifestarse como agresividad, impresiones negativas, depresión, ansiedad, avidez, hiperactividad mental, sistema nervioso alterado. La publicidad tiene un efecto similar: nos comparamos, nos medimos, nos sentimos insatisfechos. Por esto es importante que tengamos conciencia sobre qué tipo de estímulos nos tocan y si son aliados de nuestro bienestar.

Cambia el miedo por el amor
El estímulo más poderoso que tenemos son nuestros propios pensamientos. Nos llevan a la salud y a la felicidad o al sufrimiento y la enfermedad. Por eso, los diferentes caminos de crecimiento interior nos enseñan a mirar nuestros procesos interiores. Hay dos sentimientos esenciales: el amor y el miedo. Cada acto, palabra o pensamiento obedece a uno u otro sentimiento esencial. La espiritualidad y todas las técnicas de crecimiento interior nos enseñan en esencia a vivir en el amor y a desprendernos del miedo. Del miedo vienen todas las emociones negativas, nuestras enfermedades y las limitaciones que tenemos en nuestra vida. Todo lo que hacemos en yoga nos lleva al amor. Ahimsa, (no-violencia), el valor principal del yoga, es esto. Sólo ahí nos queremos y honramos. Podemos perdonar y perdonarnos. Somos compasivos y podemos estar más allá de los prejuicios de la mente. Vivimos aquí y ahora, con apertura para aprender, aceptar lo que la vida nos presenta y sentirnos uno con los otros.  




FUENTE: elyoga.about.com



YOGA PARA LOS OJOS...

gabriel staffa     9:41 a. m.  
...ejercicios para liberar la tension y recuperar vision

El yoga es un aliado para la salud ocular al liberarlos de la tensión. Mediante la práctica diaria de los ejercicios de yoga para los ojos, los beneficios se verán reflejados en la disminución del estrés ocular, la relajación de los músculos, así como una mejor circulación sanguínea e incremento del oxígeno y nutrientes.

Las técnicas a seguir para darle relajación y flexibilidad a los ojos mediante el Yoga son:

Movimientos verticales
1. Sentarse con la espalda recta, manos sobre las rodillas y cabeza mirando al frente.
2. Mantener la cabeza quieta, mover los ojos y mira hacia arriba todo lo que se pueda.
3. Permanecer en dicha posición 3 segundos y después mover los ojos y mirar hacia abajo todo lo posible.
4. Repetir el ejercicio 4 veces.
5. Al terminar, parpadear rápido varias veces y cerrar los ojos para relajarlos.

Movimientos horizontales
1. Mover los ojos de izquierda a derecha, en horizontal sin forzar.
2. Repetir el ejercicio 4 veces, haciendo una pausa de 4 segundos en cada extremo.
3. Como último paso, parpadear rápidamente varias veces, cerrar lo ojos y relajarse.

Movimientos diagonales
1. Realizar el ejercicio anterior, pero esta vez se pasará la mirada de un punto que se encuentre en la esquina superior derecha de su campo visual a otro situado en la esquina inferior izquierda.
2. Repetir el movimiento opuesto: de la parte inferior derecha a la parte superior izquierda. 3. Realizar cada ejercicio 4 veces sin forzar.
4. Para finalizar parpadear rápidamente varias veces, cerrar lo ojos y relajarse.

Movimientos circulares
1. Trazar un círculo moviendo los ojos primero en el sentido de las agujas del reloj para llegar lo más que se pueda hasta el límite de visión pero sin forzarla.
2. Una vez completado el círculo en ese sentido, se debe repetir en el sentido contrario al de las agujas del reloj.
3. Repetir el ejercicio 2 veces en cada sentido.
4. Al terminar parpadear rápidamente varias veces, cerrar lo ojos y relajarse.

Escribir en la pared
1. Mirar hacia una pared lisa y hacer como si se escribiera con los ojos, sin mover la cabeza. Cuanto más grandes sean las letras, mejor será el resultado obtenido.
2. Para terminar hay que parpadear varias veces.

Para complementar estas técnicas es necesario aprender a respirar de forma adecuada para mantener el correcto nivel de oxígeno en el cuerpo y los ojos, inhalando suavemente por la nariz y exhalando por la boca en repetidas ocasiones.

Y para cerrar la sesión de yoga es fundamental relajar la visión mediante un masaje consistente en frotar las manos con energía hasta calentarlas y colocarlas de manera ahuecada sobre los ojos cerrados sin tocarlos. 

Permanecer sentado y relajado durante dos minutos en la posición mencionada y respirar profundamente. 

Cuanto más relajado se esté, más oscuro se verá con los ojos cerrados.



FUENTE: Esencial Natura




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